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lunes, 5 de noviembre de 2012

El reto de sobrevivir en agua helada.


Empieza el frío y la relación con el agua, debido a la temperatura se distancia sobremanera. Sin embargo, el riesgo de sufrir una caída accidental no desaparece, es más, las consecuencias de una inmersión accidental en agua fría son más trágicas que en los meses en los que la temperatura del agua es más benigna.
Aunque pueda parecer que el riesgo es pequeño, lo cierto es que cuando ocurre las posibilidades de salir con éxito de una situación de este tipo son escasas y dependen en gran medida del comportamiento de la víctima. No debemos olvidarnos de las aguas interiores, ríos y embalses, donde por las actividades recreativas como la pesca, o de ocio, hay exposición al medio acuático durante todo el año.
Aunque siempre hay valientes que rompen el hielo y se sumergen en las gélidas aguas por diversión, tener unos conocimientos básicos acerca de los riesgos, adoptar medidas de prevención y saber cómo se ha de actuar en caso de sufrir una caída en el agua puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Algunos hechos
Diversos estudios han determinado el porqué de muchos ahogamientos que ocurren en el agua fría, especialmente por caídas accidentales. Muchos de los fallecimientos que muestra la estadística que se muestra a continuación no parece que hubieran debido producirse, ya que se trata de personas definidas como "buenos nadadores" o porque sucedieron a escasa distancia de la seguridad (la orilla, un barco, etc).

Según la Lifesaving Society de Canadá, en 2004 fallecieron 410 personas, de las cuales 130 se encontraban en embarcaciones.
- El 64% lo hicieron en agua a menos de 10ºC y un 34% en agua entre 10 y 20ºC. Sólo un 2% de los ahogados llevaba chaleco salvavidas.
- El 43% estaba a menos de 2 metros de un lugar seguro y el 66% a menos de 15 metros. 
- El 26% cayeron o se vieron arrojados por la borda y en un 48% de los casos la embarcación zozobró o se vio inundada por el agua. 
- En cuanto a su nivel de natación, 29% no sabían nadar; el 15% eran malos nadadores; el 12% nadadores medios; el 10% buenos nadadores y de un 34% no se pudo obtener datos sobre su nivel de nado. 

Para recordar: La regla 1 - 10 - 1
El Dr. Gordon Giesbrecht utiliza la expresión 1-10-1 para describir las tres fases críticas de la inmersión en agua fría. El Dr. Gordon ha investigado los efectos de la inmersión en agua fría sobre cientos de personas y ha experimentado personalmente más de 30 veces los efectos de introducirse en agua fría.
1-10-1 es una forma mnemotécnica sencilla de recordar las tres primeras fases de inmersión en agua fría y el tiempo aproximado que dura cada fase.

1 - Shock por el frío
Se produce una inspiración inicial profunda y repentina seguida por hiperventilación, que puede ser incrementar hasta en un 600 a 1000% la frecuencia respiratoria normal. La vía aérea (boca y nariz) debe mantenerse permeable para evitar el riesgo de ahogamiento. Este choque inicial por el  frío pasará en aproximadamente un minuto, cuando el cuerpo reacciona. Durante ese tiempo hemos de concentrarnos en evitar el pánico y mantener el control de nuestra respiración. Contar con un chaleco salvavidas u objeto flotante durante esta fase es muy importante para mantenerse a flote y respirar, en los casos que sea posible (embarcaciones, actividades cerca del agua, etc).

10 - Incapacidad por el frío
Aproximadamente en los 10 minutos siguientes se pierde gradualmente la capacidad en el uso de los dedos, brazos y piernas para hacer cualquier movimiento eficaz. En estos minutos hay que concentrarse en el auto-rescate, en ponerse a salvo lo antes posible. Si ello no es factible, hay que prepararse y conseguir de cualquier manera de mantener las vías aéreas por encima del agua y esperar a ser rescatados. El fallo natatorio por el frío se producirá en estos minutos críticos y a menos que estemos en el agua con un chaleco salvavidas o podamos mantenernos a flote, nos ahogaremos sin remedio.

1 - Hipotermia.
Incluso en el agua helada se puede llegar a tardar hasta aproximadamente 1 hora en perder el conocimiento debido a la hipotermia. Si entendemos sus efectos, las técnicas para retrasarla, auto-rescatarse o pedir auxilio, las posibilidades de supervivencia aumentarán drásticamente.

Fuente: Adaptado de http://www.coldwaterbootcamp.com y otras fuentes.



Para conocer más sobre los efectos del agua fría y cómo podemos afrontar una situación de este tipo, enlazamos un video del Cold Water Booth Camp, un campamento canadiense dónde proporcionan entrenamiento para estas situaciones y que podemos aplicar para nuestra seguridad y también un enlace a 10 consejos para navegar con seguridad en español de la Lifesaving Society de Canada.

sábado, 6 de octubre de 2012

Samuel Morris no es un niño ahogado más.


Samuel Morris era un niño australiano normal y activo de dos años, cuando el 9 de Abril de 2006 sufrió un ahogamiento en la piscina familiar. El esfuerzo conjunto de su madre, de sus vecinos, ayudados por un transeúnte anónimo y de los servicios de emergencia, hizo que lograra sobrevivir a la tragedia.
Desafortunadamente y debido a la hipoxia, Samuel sufrió un severo daño cerebral y como consecuencia quedó con serias discapacidades que requieren terapia continua, un importante equipamiento y asistencia las 24 horas del día. Desde entonces, ha estado hospitalizado en múltiples ocasiones y sufrido una larga lista de intervenciones médicas y operaciones.

Afortunadamente, Samuel está rodeado de un increíble entorno que vela por él y que ha proporcionado a su familia y a él mismo un ambiente de cariño y cuidado que marca una diferencia esencial y que ha permitido a sus padres Michael y Jo-ann.poder sufragar los enormes gastos que requiere su cuidado.
Heridos por la tragedia, pero conscientes de que Samuel podía ser un revulsivo frente al ahogamiento infantil, Michael y Jo-ann, iniciaron la Samuel Morris foundation, cuyos objetivos son conseguir que haya CERO ahogamientos en niños y mejorar la calidad de vida de aquellos con lesiones cerebrales hipóxicas.

Michael Morris con Luis Miguel Pascual en la 2012 Ireland Lifesaving Conference

Tuve el gran honor de conocer a Michael Morris en la 2012 Ireland Lifesaving Conference y de compartir con él varios días de Congreso, trabajos en grupo y también ratos de charla y convivencia personal. Y debo decir que he quedado impactado por su profesionalidad (pertenece al cuerpo de bomberos de su ciudad) increíble personalidad y buen humor, pero sobre todo por el compromiso y entusiasmo con el que lucha contra el ahogamiento de los más pequeños (que no lo olvidemos, es un problema de ámbito mundial).

De ahí el título de esta entrada. Samuel Morris no es tan sólo un número más en una estadística. Ni tampoco lo son los más de 500 niños que se ahogan cada día en el mundo. Que la mayoría lo hagan en países poco desarrollados es un acicate más para hacer frente al problema con todas nuestras fuerzas.

Y lo más importante es que con muy poco se puede hacer mucho: supervisión constante, medidas de seguridad en las piscinas domésticas, llevar a los niños a clases de natación y que los padres sean conscientes de los riesgo y aprendan a realizar una RCP, pueden evitar la mayoría de los ahogamientos en la infancia o reducir drásticamente sus consecuencias.

Este vídeo que comparto a continuación, refleja de un modo muy gráfico lo poco que es necesario para que un niño se ahogue.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Muere ahogado el ex vicerrector de la UVA Carlos de Francisco Garrido



Fuente: El Norte de Castilla y ABC 
El exvicerrector de la Universidad de Valladolid (UVa) Carlos de Francisco Garrido falleció este domingo 26 de Agosto, sobre las 14.15 horas, mientras se bañaba en la playa Torrenostra, en la población de Torreblanca (Castellón).
El exvicerrector de la Universidad de Valladolid (UVa) Carlos de Francisco Garrido falleció este domingo 26 de Agosto, sobre las 14.15 horas, mientras se bañaba en la playa Torrenostra, en la población de Torreblanca (Castellón). El hombre de 55 años se adentró unos cinco metros junto a unos familiares y fue «arrastrado por la corriente» debido al fuerte oleaje, que advertía una bandera amarilla, según explicaron a Ical fuentes de la Guardia Civil.Un socorrista intervino y cedió una boya de salvamento a una mujer. A continuación se dirigió hacia el hombre, que se encontraba ya en una zona de rocas, que las olas del mar golpeaban fuertemente. Consiguió sacarlo a tierra, aunque ya se encontraba inconsciente, por lo que se le intentó reanimar durante una hora. Un primer análisis médico determinó que la muerte se produjo por un ahogamiento, si bien, este extremo deberá ser confirmado por la autopsia que se le practicó hoy en el Instituto Anatómico Forense de Castellón.
La principal teoría por ahora es que el hombre murió a consecuencia de algún problema cardíaco y no ahogado, ya que nadie vio al hombre solicitar ayuda mientras se bañaba. Además, fuentes de la policía apuntaban a que no estaba en una parte muy profunda. Sin embargo, habrá que esperar a que se esclarezca lo sucedido a través de la autopsia.La rápida intervención de uno de los socorristas que vigilan la zona logró que la mujer y el cuñado salvaran la vida. Sin embargo, el fallecido fue arrastrado hacia los espigones, haciendo imposible su rescate con vida. Pese a que los servicios médicos habilitados allí, a quienes se sumó una enfermera que se encontraba en ese momento en la playa, intentaron reanimar al turista, las labores resultaron infructuosas.Carlos de Francisco, 
Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Valladolid, era profesor titular de Electromagnetismo dentro del Departamento de Electricidad y Electrónica de la Facultad de Ciencias. En su currículo, también figuran más de 70 publicaciones científicas en revistas internacionales, así como su participación en congresos nacionales e internacionales. También, fue responsable de diferentes proyectos docentes que han dado lugar a la elaboración de material didáctico en el ámbito de la enseñanza del electromagnetismo.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Un sencillo desmayo puede ser mortal en el agua



Fuente y Fotografía: La Vanguardia 
Esta podría ser una temporada trágica en las playas catalanas. Es lo que advierte Òscar Camps (Barcelona, 1963) vicepresidente de la Associació catalana d’empreses de salvament y director de Pro-activa, empresa de socorrismo encargada de la vigilancia de buena parte del litoral catalán. Para Camps las 13 muertes contabilizadas hasta el momento, que atribuye al aumento de usuarios en la costa, podrían llegar hasta las 20 porque “los imprudentes aún no han aparecido”. Este jefe de socorristas pide prudencia a los bañistas y da, además, consejos para disfrutar de la playa sin sobresaltos.

- Aumentan las muertes y también las imprudencias en la playa. ¿A qué se debe?
La playa se ha consolidado como lugar de ocio. Y es gratuita, por tanto está masificada. Ha aumentado el número de usuarios. Además también hay personas de cierta edad que la frecuentan que tienen una serie de patologías crónicas asociadas como la hipertensión, la diabetes… Son patologías sencillas pero que se pueden complicar con el sol. Un desmayo sencillo, en el agua puede ser mortal.
- ¿La mayoría de muertos son por ahogos de este tipo?
Los rescates en los que el usuario pide socorro suceden en las películas. En el Mediterráneo, con playas completamente masificadas, solo tenemos este tipo de incidencia los días que hay bandera roja o amarilla. Normalmente una persona que se ahoga es porque pierde el conocimiento y respira agua.
La mayoría de casos de ahogados son víctimas indetectables: personas que han sufrido algún problema en el agua que no les ha permitido pedir ayuda; que se ven sorprendidas por un desmayo o por un infarto o por cualquier otra consecuencia que le hace perder el conocimiento sin poder pedir ayuda. Es muy difícil detectar una cabeza que desaparece. Por eso no hay que bañarse solo, porque si te pasa algo nadie está pendiente de ti.
- Más consejos.
Hay que bañarse en zonas vigiladas. Si tienes algún tipo de patología crónica debes consultar al médico por si hay que modificar la medicación para ir a la playa ya que hay medicamentos que pueden alterar el nivel de conciencia. Tampoco hay que alejarse demasiado de la orilla. Si tienes malestar o escalofríos, debes salir del agua. Tampoco hay que tirarse al agua si se desconoce la profundidad. No hay que arriesgar.
- ¿Cuáles son las causas más habituales por las que se atiende a la gente en la playa?
A parte de los accidentes habituales como las contusiones, fracturas, insolaciones, picadas de medusa o accidentes a la hora de acceder a la playa, hay casos más graves: las patologías crónicas. La gente que, por ejemplo, tiene problemas coronarios y está en la playa y tiene un brote.
- ¿Qué hacen en estos casos?
Activar el 061 o el SEM. El número de evacuados en ambulancia en la playa ha aumentado respecto a años anteriores. Estamos teniendo más gente y más incidencias. No sé si todas las personas mayores que van a la playa se toman la medicación… En muchas ocasiones estas personas nos usan como CAPs y hay ancianos que incluso vienen a que les tomemos la tensión.
- ¿Este año hay menos efectivos en las playas?
Recortes hay en todas partes… Ya veremos cuántos ahogados habrá cuando acabe la temporada y cuántos de ellos se habrán producido fuera del horario de socorristas. Estamos sensibilizando a la población para que no se expongan demasiado al sol en las horas de máximo riesgo pero en algunos casos están recortando los horarios de vigilancia y hay playas en las que se empieza a vigilar a las 11 ¡casi a la hora central del día! cuando las personas mayores se bañan a primera hora de la mañana en ese caso sin vigilancia.
- Entonces hay menos efectivos.
… No creo que los ayuntamientos se atrevan a sacar socorristas de sus playas, lo que sí quitan son días. Si antes la temporada era de cuatro meses, ahora es de dos y medio… Ya veremos cómo acabará la temporada… Todo hace pensar que aún no hemos tenido las típicas muertes de mala mar, los típicos muertos de bandera roja que cada año salen en los periódicos. Los imprudentes aún no han aparecido.
- ¡Esto agrava la situación!
Todo hace pensar que esto será la tormenta perfecta y que podemos acabar la temporada con 20 muertos. Tener afluencia masiva, olas de calor, gente mayor en la playa, temporadas recortadas… Solo hace falta que la climatología del mar se ponga en contra para que batamos récords. Nosotros estamos atentos y ya he dado indicaciones específicas a los 400 socorristas que tenemos para que estén especialmente atentos a los hipertensos, a los diabéticos…
- ¿Hay más imprudentes?
Todo aumenta. Excepto un par, entre los muertos que llevamos este verano hay gente de 20, de 30 y de 70 años. Las imprudencias van asociadas a la edad y a zonas más turísticas: Lloret, Sitges, Cubelles… En la costa central, en la provincia de Barcelona, que es donde se acumulan casi ¾ partes de la población, los problemas viene más por complicación de patologías.
- Quizás la información debería estar más al alcance de la gente…
Sí. Mi abuelo me enseñó todo lo que hay que saber de la playa y todos los que somos de costa tenemos cultura de baño. Pero hoy en la playa hay mucha gente que no ha nacido aquí y que no la tiene y usa la playa sin conocimientos. Para ellos una roca es un paraíso para saltar o hacer excursiones. En este ámbito tenemos muchas intervenciones. De los accidentes medulares en verano, el 80 % son por tirarse de cabeza en zonas en las que no se conoce la profundidad. Pero esto, más que una imprudencia, es inconsciencia porque no hay conocimiento de lo que estás haciendo. Ven en los anuncios que la gente se tira de los acantilados…. Hay que saber que la playa es un espacio hostil, que el agua es un espacio hostil, que cualquier cosa que nos pase en el agua puede ser un problema. Hay que respetar el mar.
- La gente debe pensar que el mar comporta una serie de peligros…
Exacto. Primero, para entrar en el agua hay que saber nadar. También hay que estar bien de salud: no puedes poner a prueba tu condición física en el mar ni tomar riesgos innecesarios. La gente piensa que es fácil eso de ir a nadar hasta la boya pero ¡está a 200 metros! No es algo que todo el mundo pueda hacer. Si arriesgamos más de la cuenta y lo hacemos lejos del socorrista tenemos muchos números de que no nos vean o de que cuando nos vean sea tarde. Por tanto, hay que bañarse en zonas vigiladas y cerca de los socorristas. No hay dinero para tener un socorrista cada 100 metros, ni para poner un policía en cada curva peligrosa. Hay que educar al usuario y al turista.
- ¿La gente hace caso a las recomendaciones?
El que infringe, infringe. Y no solo lo hace sino que además arrastra a sus hijos. Y esto obliga al socorrista a estar pendiente de él.
- ¿Pero en general les hacen caso?
Mmmm… Hay franjas que no: los adolescentes y las personas mayores. Y aquí es donde está el peligro.
- ¿Y a las banderas se hace caso?
Son el gran desconocido ¡La gente no sabe ni dónde están! Es muy triste. Crees que la gente las conoce, pero luego te das cuenta que no es así.
- ¡¿La gente no sabe que una bandera amarilla es baño con precaución?!
No saben ni dónde buscarla. Aunque tampoco es que hayan muchas… La iniciativa privada somos los que hemos promovido que la administración se ponga las pilas y se controle el número de muertos, por ejemplo, y ahora Protección Civil hace un registro. Hay que pensar que Catalunya es el primer destino turístico de España y los turistas no solo vienen a ver el Museu del Barça, se vienen a bañar. Y esta gente no está acostumbrada a mirar la bandera. Los inmigrantes tampoco lo saben… y usan mucho la playa. Y si encima hay el mástil de la bandera azul, el mástil de no sé qué y de no sé cuántos… al final ya no sabes qué es qué.
- Hay demasiados estímulos en la playa…
Exacto. La playa debería ser un espacio más natural y con una representación sanitaria.
- También han aumentado los casos de submarinistas embestidos. ¿Quién es más imprudente, la embarcación o el submarinista?
Algunas veces son los propios usuarios de la embarcación los que tienen el accidente mientras se bañan junto a la lancha. En otros casos es un bañista que está fuera de la zona delimitada porque difícilmente una embarcación entra a la zona de baños porque los socorristas lo detectan y no lo permiten. Una de nuestras tareas es velar por la buena convivencia entre bañistas y practicantes de deportes náuticos. El socorrista debe advertir a los bañistas, especialmente a los turistas, ya que es posible que no sepan por qué están las boyas.
- Este año también hay más medusas en la costa ¿Han aumentado las atenciones por picadas?
Sí. No hay que intentar cogerlas porque lo único que conseguimos es que se rompan y que sean más urticantes.
- Para acabar, díganos que utensilios y actitudes son imprescindibles para pasar un tranquilo día en la playa.
Si se va en hora de máxima radiación solar, hay que ir bien protegido con crema, no exponerse muchas horas, llevar una sombrilla e ir intercalando el sol con la sombra. Evitar comer grasas y tomar alimentos ligeros como fruta, ensaladas, hidratos de carbono… Las gafas de sol también son imprescindibles. Y si llevas a un niño y no quieres estar pendiente de si le da el sol, es bueno ponerle una camiseta de lycra. Además lo visualizarás mejor. 
Hay que pensar que el socorrista no es la niñera de la playa.
- Especialmente hay que hacer caso de lo que diga el socorrista.
(Risas). Sí, si no has tenido un abuelo como el mío, hay que hacer caso al socorrista. Y preguntarle lo que sea porque está allí para que la gente le hable. No estoy a favor del socorrista que está sentado en una silla y es asocial. No está solo para que no te ahogues, está para todo.

sábado, 21 de julio de 2012

Un Profesor de la ESS interviene en un rescate en la playa de Gandía

Imagen de uno de los puestos de Socorrismo de la Playa de Gandía
Miguel Gónzalez, profesor de la Escuela Segoviana de Socorrismo  ha intervenido hoy en un rescate en la playa de Gandía mientras se encontraba de vacaciones. Así relata su experiencia:


Este sábado por la mañana estábamos disfrutando de unos merecidos días de descanso en la playa de Gandía, mi familia estaba en la arena y yo me encontraba en el agua, disfrutando del oleaje, cuando observé que un adulto y tres niños, cada uno aferrado a un flotador hinchable, luchaban por permanecer lejos de las rocas de la escollera. Se me activaron todas las alarmas y me dirigí nadando con rapidez hacia la escollera, aunque la lancha de Cruz Roja ya salía hacia ellos.
En ese momento solo tuve un pensamiento: acercarme a prestar apoyo o ayudar a los “compañeros” socorristas y sobre todo a esas cuatro personas en apuros. Me acerqué sin perderles de vista y observando como los socorristas de la lancha parecían no decidirse a entrar en el agua. Es posible que la lancha no se pudiera acercar más, pero uno de los dos ocupantes podría haberse lanzado al agua, así que me acerqué con decisión porque el peligro aumentaba por momentos.
Entonces, un joven con una moto acuática que estaba por las inmediaciones se dirigió a los bañistas y logró mantenerles lejos de las rocas, dándome tiempo a llegar hasta ellos, identificarme como Socorrista y hacerme cargo de una niña. Otro Socorrista, que había venido corriendo por la playa se hizo cargo del segundo, mientras el tercero y el padre subieron a la moto que se fue rápidamente hacia la orilla. El conductor de la moto, incluso volvió a prestarme ayuda, pero me encontraba ya cerca de la zona poco profunda y, por si acaso, le indiqué que fuera a ayudar al otro Socorrista que venía más atrás. 
Al salir de agua, en la orilla esperaban los padres que me agradecieron haberles traído sana y salva a su hija. Al contrario de lo que hicieron los Socorristas, que ni siquiera se acercaron a interesarse por mi.
Sinceramente, no espero felicitaciones, para mi lo importante es saber que he cumplido con mi deber como Socorrista y esa sensación del deber cumplido, de haber hecho lo que había que hacer. De haber hecho lo que moralmente tenía que hacer y lo que tantas veces he repetido en mis clases como Profesor de Salvamento a mis alumnos de Socorrismo Acuático.


Es posible que no sea el más indicado para criticar al personal de Socorrismo que se encontraba de servicio en la playa (en este caso de Cruz Roja, aunque eso no sea relevante), pero por mi experiencia y por sentido común sí que puedo apuntar algunas cosas.
¿Por qué razón no entró al agua uno de los Socorristas de la lancha, o por qué tardó tanto tiempo en hacerlo?. Aunque en esos momentos estaba pendiente de las víctimas y no de la lancha, lo que había que hacer era evidente: entrar al agua y darles soporte.
¿Cómo no se utilizó una moto acuática con camilla hawaiana que estaba disponible en uno de los puestos cercanos?. La velocidad y capacidad de maniobra de la moto es la ideal para este tipo de situaciones y con la hawaiana se hubiera podido rescatar a los cuatro de una vez, rápidamente y sin peligro. De hecho, la intervención del conductor de la moto que estaba en las inmediaciones fue decisiva.
Tampoco entiendo como el resto del personal no entró al agua a echarnos una mano a los que veníamos remolcando, no sin esfuerzo, desde la escollera.
Por último, un poco después,  la zona seguía con bandera verde cuando debería haber sido, al menos, amarilla, y sin que los Socorristas estuvieran prestando una atención o medidas de prevención especiales, a pesar del riesgo evidente de las corrientes y el oleaje.


Ahora en frío, analizando mi actuación me da por pensar que quizá podía haberme dirigido hacia la lancha o esperado la ayuda de la moto aguantando en el agua con la niña. Incluso podría no haber intervenido, sabiendo que la Cruz Roja estaba ahí, pero de lo único que estoy seguro es que no me arrepiento de haberlo hecho, ya que actué serenamente, con seguridad y sin riesgo y llegué a la orilla sin problemas, con mi víctima controlada y tranquila. 
Eso si, ahora siento un gran cansancio físico por la intensidad del esfuerzo y el subidón de adrenalina inesperados, pero todo eso se compensa con creces sabiendo que has colaborado para evitar una desgracia. Y, por supuesto, con el alivio y tranquilidad de mi familia, que mi mujer y mi hijo también pasaron un rato de angustia, porque saben el riesgo que se corre en cualquier rescate.
Miguel González (en el centro), Profesor de Salvamento Acuático y
Coordinador de Formación de la Escuela Segoviana de Socorrismo

domingo, 15 de julio de 2012

El despido del Socorrista es una parábola sobre el "outsourcing"


Joy Cooper, Alcaldesa de Hallandalle entregando al Socorrista despedido Tomás López las llaves de la ciudad
Fuente y fotografía: The Washington Post 
Por Steven Pearsltein, columnista de negocios y economía en The Washington Post, y ganador de un premio Pullizer. (traducido por LM Pascual)
Probablemente ya se ha enterado de la historia del joven socorrista de la Florida, Tomás López, quien fue despedido a principios de este mes, porque dejó desguarnecido su puesto para realizar un rescate en una sección no vigilada de la playa, contraviniendo las normas y procedimientos de funcionamiento de su empresa.
En el Cuatro de Julio (fiesta nacional en USA), la historia se presenta en los medios de comunicación como una parábola acerca de la externalización de servicios ("outsourcing")de la rigidez insensata de los gerentes de empresas. Un abochornado propietario de la empresa, ofreció a López, junto con otros seis guardias que fueron despedidos como parte del embrollo, retornar a sus trabajos. Todos declinaron el ofrecimiento 
La semana pasada, López fue galardonado con la llave de la ciudad por los líderes electos de Hallandale Beach que se comprometieron a no renovar el contrato con Jeff Ellis Management, la empresa concesionario que había provocado tan poco deseada atención.
Visto desde otro ángulo, este suceso es también una parábola acerca de la externalización y la forma en que está transformando grandes áreass de la economía.
Resulta que Jeff Ellis es una especie de pionero en el negocio de salvavidas. Comenzó como un consultor para los parques acuáticos, clubes y municipios; como formador de socorristas y abordó la realización de auditorías anuales de los equipos y procedimientos operativos que incluyen ahogamientos simulados para probar la eficacia de los Socorristas y el equipamiento.
Jeff Ellis
Sus empresas tienen cerca de 700 clientes en 50 estados americanos y en 14 países. Las aseguradoras ofrecen descuentos en las pólizas de responsabilidad a quienes utilizan los servicios de Ellis Management.
Hace aproximadamente una década, Ellis extendió su franquicia, ofreciendo contratar, entrenar y dirigir los salvavidas para los parques acuáticos, los municipios y los propietarios de piscinas que quisieran externalizar esa función.
Uno de sus primeros clientes fue Hallandale, que hasta ese momento gestionaba los servicios de Socorrismo en playas a través del departamento de bomberos. Según Ellis, en el primer año, su compañía redujo el gasto de 700.000$ anuales en Socorrismo a la mitad. En los nueve años transcurridos desde entonces, no ha habido ahogados, según Ellis y su contrato ha sido renovado rutinariamente. Hallandale, como muchas otras empresas públicas y privadas han decidido externalizar servicios que no consideran son parte de sus competencias o misiones fundamentales.
Debido a que generalmente están fuera de la vigilancia sindical y de las normas no escritas de igualdad de remuneración que existen dentro de cualquier empresa, los contratistas son libres de pagar menores salarios – y en muchos casos, mucho más bajos, como en el caso de los Socorristas de Hallandale.La segunda ventaja importante de las empresas de outsourcing es que aprovechan las economías de escala. Una empresa que se especializa en una función y tiene muchos contratos, por lo general puede hacerlo a un coste menor, mediante la difusión de los costes fijos sobre una base de negocio mucho más amplia. Simplemente por tener más experiencia, a un contratista especializado también es más probable que se le ocurra una manera más eficiente y eficaz de hacer las cosas y puede adoptar más rápidamente mejoras en sus operaciones aunque los contratistas externos también están sujetos a la disciplina de la competencia cuando se plantea la renovación de los contratos.
Sin embargo, y aunque los contratistas lo nieguen, siempre hay un importante sacrificio que se produce al externalizar y que es inherente a cualquier empresa que tiene su ventaja competitiva en haber construido cuidadosamente sistemas para poder hacer casi de todo. 

lunes, 4 de junio de 2012

La formación de socorristas descendió un 50% en los últimos cuatro años



Fuente y Fotografía: El Norte de Castilla
Al verano, las vacaciones y el calor les sigue la apertura de las piscinas tanto particulares como públicas. Espacios que centran la actividad diaria de muchas personas durante los próximos tres meses y que se convierten, por tanto, en un foco de riesgo de accidentes, que en su mayoría son menores, pero que también exigen la presencia de una persona cualificada para evitar males mayores y que no se amargue el verano. Antiguamente, el trabajo para el socorrista se limitaba al periodo estival. Ahora, la existencia cada vez mayor de piscinas cubiertas ha provocado que la demanda de esta figura se haya extendido al resto del año. El socorrista ya no está solo asociado al verano, sino que también cuida de la seguridad cuando el invierno y el frío se quedan a la puerta de las instalaciones cubiertas que pueblan las ciudades. Sin embargo, estas están muy lejos de alcanzar el número de piscinas que hay al aire libre y que a partir de ahora son acondicionadas para su utilización hasta el mes de septiembre.
La seguridad es una parte importante de ese acondicionamiento. Aparte de cumplir los requisitos en aspectos como la limpieza del agua o la adecuación del vaso de la piscina, cualquier instalación, ya sea pública o privada e incluso en las comunidades de vecinos, tiene la obligación de contratar un socorrista que se encargue de velar por la seguridad de todos los usuarios de una piscina. La especialización de esta figura ha crecido notablemente en los últimos años. De su formación se encarga desde hace dieciséis años la Escuela Segoviana de Socorrismo, que trabaja durante todo el año para poder satisfacer ahora la demanda que les llega desde las diferentes piscinasque hay repartidas por la provincia.
Cuéllar y Segovia han sido los escenarios de los cinco cursos que se han realizado este curso para formar socorristas, sin incluir los que se organizan para actualizar los conocimientos de los que ya están titulados, como el que se celebraba este domingo entre el Gimnasio Incorpore y las aulas del Centro Cívico de Nueva Segovia. «Hay que estar preparado para cualquier contingencia y para ello es necesario tener frescos los conocimientos. Es bueno actualizarse cada dos años», explica Luis Miguel Pascual, director técnico docente de la Escuela Segoviana de Socorrismo .
Esta institución ha formado en socorrismo acuático a 650 personas desde 1996. Sin embargo, la crisis también está haciendo daño a este sector. La eficacia en la ubicación de los socorristas –«el 70-80% encuentran trabajo», asegura Luis Miguel Pascual– no ha sido suficiente en los últimos años para al menos mantener las cifras de titulados. En 2008, la Escuela Segoviana de Socorrismo formó a un centenar de socorristas, mientras que en 2010 y en 2011 esa cifra bajó a 53 y 56 respectivamente. El descenso se explica en parte por el perfil de las personas que se interesan por este trabajo.
La mayoría son jóvenes de entre 16 y 20 años que buscan una ocupación por el verano que les permita obtener unos ahorros. «Con la crisis, muchas familias necesitan que el dinero que pudieran destinar al curso de socorrismo de su hijo o hija se quede en casa y destinarlo a otras cosas más necesarias», argumenta el responsable de la escuela, que subraya la existencia también de un perfil dentro de los socorristas de personas de 24 o 25 años que lo tienen como «un medio de vida gracias a la existencia de piscinas cubiertas».
La  Escuela Segoviana de Socorrismo  tiene una bolsa de trabajo a través de la cual recoge las demandas de las piscinas de toda la provincia y las difunde entre los socorristas que se han titulado, que este año son 31 de momento. Esperan que la cantidad sea mayor, puesto que en julio tienen previsto ofertar otro curso de formación. Incorporarán, de esta manera, más socorristas a esa bolsa de trabajo en la que han recibido más de una veintena de solicitudes de socorristas por parte de diferentes piscinas. «Son pocas», indica Luis Miguel Pascual, que percibe un fenómeno para explicar esta circunstancia. «Hemos visto que en los dos o tres últimos veranos los socorristas que tienen una piscina no la sueltan y por tanto no hay rotación», señala Pascual, al mismo tiempo que transmite confianza a los futuros socorristas: «Si tienes capacidad para moverte de un lado a otro y buscar, no tienes problemas para encontrar trabajo en esto».
La importancia de la figura del socorrista en una piscina es resaltada por el propio Luis Miguel Pascual. «En un accidente de tráfico, hay cierto margen para que actúen los servicios sanitarios sin que corra peligro la vida de la persona. Pero en una piscina es obligatorio actuar antes de cinco minutos para que una persona que ha quedado sumergida no muera», razona Pascual, quien resalta que las piscinas no suelen ser escenario de accidentes graves, como puede ser un ahogo, aunque sí que hay muchos incidentes menores. «Normalmente no pasa nada, pero hay que estar preparado», apunta mientras insiste en la importancia de que los socorristas tengan una formación muy completa para realizar su labor.
Campaña de concienciación
El pasado verano, dos niños de Valverde del Majano y El Espinar tuvieron que ser atendidos en el hospital por accidentes en la piscina. Ninguno de los dos revistió gravedad, no perdieron la consciencia y pudieron marcharse a casa sin problemas. Son los dos últimos accidentes más serios que recuerda el responsable de la Escuela Segoviana de Socorrismo. «Apenas se han producido incidentes graves en la última década», asegura Luis Miguel Pascual, que aún recuerda la conmoción que supuso el ahogamiento de José Carlos Casado en el Casino de la Unión en 1996.
Desde entonces, los problemas a solventar en la mayoría de las piscinas han sido los 'tragones' de agua, sobre todo en personas mayores y niños, o las picaduras.
La labor de prevención no debe pasar, sin embargo, solo por las personas de salvamento acuático sino también por los usuarios. De ahí que la Escuela Segoviana de Socorrismo vaya a dar continuidad este verano a la actuación que ya realizó el año pasado en el pantano de El Pontón para repartir información entre las personas que acuden allí a bañarse y para concienciarles de los peligros que entraña el baño en esa zona, además de que hay que tomar precauciones para no tener que lamentar desgracias, como ya ha sucedido en demasiadas ocasiones en El Pontón a pesar de que está prohibido el baño allí.
La escuela va a desarrollar también una campaña de seguridad en el baño. «Más del 80% de los ahogados son niños. Queremos que los usuarios de las piscinas conozcan los cometidos del trabajo del socorrista y que tengan un sentido crítico de la labor que realiza el socorrista, al que a menudo se asocia con la imagen de estar leyendo un libro o escuchando música y no con los cinco sentidos puestos en su trabajo», explica Luis Miguel Pascual.
En ese mismo espíritu crítico se enmarca el estudio que realizó en 2000 la escuela –y que ahora quiere repetir– para radiografiar la situación de las piscinas de la provincia de Segovia, y los cursos de actualización que pasan los socorristas con más experiencia. Toda prevención es poca para evitar que se produzcan tragedias en vacaciones.

sábado, 2 de junio de 2012

Ultima actualización sobre Ahogamientos en el NEJM


Una de las grandes aportaciones de la literatura científica es que periódicamente produce los llamados "artículos de revisión o actualización" en los que se estudian y analizan cientos -o miles- de artículos y publicaciones relacionadas con un tema o aspecto concretos y en los que se realiza un resumen del estado actual ("state of the art" en su acepción inglesa) y de las evidencias científicamente probadas o en fase de estudio y consideración.
El último artículo de este tipo sobre los ahogamientos, fue el "Drowning: Update 2009" publicado en 2009 por Josep A. Layon y Jerome H. Modell en 2009 en Anesthesiology, que realizó un excelente y exhaustivo recorrido por todo el proceso de ahogamiento, desde la epidemiología y los factores de riesgo hasta su tratamiento e investigación. 
La publicación New England Journal of Medicine ha publicado en su número del 31 de Mayo un nuevo artículo titulado "Drowning" de revisión sobre el ahogamiento escrito por cuatro de los autores que más se han destacado en este campo en los últimos años: David Szpilman; Joost Bierens; Anthony J. Handley y James P. Orloswki, que aunque no es tan extenso como el anterior, supone una importante puesta al día del conocimiento científico sobre los ahogamientos. 

Pasamos a realizar un extenso resumen de las líneas más importantes del dicho artículo que afectan directamente a los aspectos pre-hospitalarios. En posteriores entradas añadiremos otros importantes aspectos de este artículo. 

Definición y Terminología:
- El ahogamiento se define como: "el proceso por el que se experimenta un impedimento para respirar por la sumersión en un líquido", que comienza cuando las vías aéreas (boca y nariz) de una personas quedan bajo el agua (sumersión) o el agua pasa por encima de la cara (inmersión).
- Si la persona es rescatada y el proceso de ahogamiento se detiene, lo que se denomina "ahogamiento no fatal" . Si la persona fallece como consecuencia del ahogamiento, éste se denomina "ahogamiento fatal". Todo incidente sin evidencia de una dificultad respiratoria se considera un "Rescate Acuático" (y se apartan definitivamente las descripciones como "ahogamiento seco o húmedo"; "ahogamiento secundario"; "ahogamiento pasivo y activo"). Para la uniformidad de los informes sobre ahogamientos se debe utilizar las directrices de Utstein.

Epidemiología:
El ahogamiento es la principal causa de muerte en niños entre 5 y 14 años en todo el mundo. En Estados Unidos es la segunda causa de muerte accidental entre los niños de 1 a 4 años con una mortalidad de 3 casos por cada 100.000 y en algunos países como Tailandia el ratio en los niños de 2 años es de 107 por cada 100,000. En algunos países africanos los índices de muerte son de 10 a 20 veces más elevados.

Los factores de riesgo implicados son:

  • - Ser varón
  • - Edad inferior a 14 años
  • - Consumo de alcohol
  • - Bajos ingresos y escasa educación
  • - Residir fuera de las ciudades
  • - Exposición al entorno acuático
  • - Conductas de riesgo
  • - Falta de supervisión. 

Recientes estudios han demostrado, además, que si se toma en cuenta el tiempo de exposición al riesgo acuático, la posibilidad de sufrir un ahogamiento es 200 veces superior al de fallecer por un accidente de tráfico. Además, por cada persona que fallece por ahogamiento, otras 4 reciben tratamiento de emergencia por causa de ahogamientos no fatales.

Fisio-patología del ahogamiento

Cuando una persona no puede mantener su vía aérea en la superficie y el agua entra en la boca, ésta es voluntariamente expulsada o tragada. La siguiente respuesta consciente es contener la respiración, que no suele durar más de un minuto. Cuando el compromiso respiratorio no se puede resistir, se produce una aspiración forzosa con lo que una cantidad de agua entra en las vías aéreas, causando toses reflejas de expulsión. En ocasiones se produce un laringoespasmo y en estos casos aparece rápidamente la hipoxia cerebral. Si la persona no es rescatada, la aspiración de agua continua y la falta de oxígeno conlleva rápidamente a la pérdida de consciencia y la apnea.
El deterioro del ritmo cardíaco normalmente sigue la siguiente secuencia: taquicardia seguida de bradicardia, actividad eléctrica cardíaca sin pulso palpable, y finalmente asistolia.
Todo el proceso de ahogamiento se produce en un intervalo que puede ser de pocos segundos a unos minutos, aunque en situaciones especiales, como en agua fría, puede durar hasta una hora.
Si la víctima es rescatada con señales de vida, la cantidad de agua aspirada y sus efectos determinan el cuadro clínico.El agua en los alvéolos pulmonares causa encharcamiento y deterioro del surfactante pulmonar. Tanto el agua dulce como el agua salada producen un nivel de daño similar, aunque su concentración de sales (gradiente osmótico) sea diferente, a través de daños en la membrana alvéolo-capilar, incremento de la permeabilidad del líquido aspirado, plasma y electrolitos.
El resultado es un edema pulmonar masivo que reduce el intercambio Oxígeno-Dióxido de Carbono, con disminución del volumen pulmonar (atelectasia) y estrechamiento de los bronquios (broncoespasmo), en definitiva, un grave deterioro de la función pulmonar que compromete todavía más la ventilación de la víctima.
Si la víctima requiere Resucitación Cardio-Pulmonar (RCP) el riesgo de deterioro neurológico es similar que en otros casos de ataque cardíaco, si bien la hipotermia normalmente asociada con el ahogamiento puede ser un factor protector.al reducir el consumo cerebral de oxígeno en aproximadamente un 5% por cada 1ºC de descenso de temperatura corporal por debajo de 37ºC.

Rescate y Reanimación en el agua.

Muchas personas que sufren un incidente pueden salvarse por sí mismas o son rescatadas por transeúntes o Socorristas Profesionales. En los lugares con servicio de Socorristas, menos del 6% de las personas precisan atención médica y sólo un 0.5% necesitan de una RCP, mientras que es necesaria en un 30 % de los rescates realizados por transeúntes. El aprendizaje de técnicas de rescate básicas y la necesidad de una respuesta rápida y segura.ante un ahogamiento debe ser parte integrante de la cultura acuática básica de la población. Son esenciales el rápido rescate y el aviso a los servicios médicos de emergencia.
Si la víctima está inconsciente, el comienzo de la ventilación dentro del agua puede incrementar la posibilidad de un pronóstico favorable en un factor de tres o más comparado con esperar a que la víctima esté en la orilla para iniciar la RCP y las víctimas que sólo presentan paro respiratorio suelen responder después de unas pocas respiraciones de rescate. Si la víctima no responde se asumirá que existe paro cardíaco y se extraerá del agua lo más rápidamente posible. Sin embargo, la técnica de ventilación en el agua solo es posible cuando el rescate lo realiza un Socorrista altamente entrenado.
Los traumatismos de columna espinal ocurren en menos del 5% de los ahogados y la inmovilización dentro del agua sólo está indicada cuando hay una sospecha fundada de daño en cabeza o cuello por el mecanismo de ocurrencia.
Al extraer a las víctimas de agua, los rescatadores deben intentar mantenerlas en posición vertical mientras mantienen la vía aérea abierta, lo que ayuda a prevenir el vómito y más aspiración de agua o del contenido estomacal.

Resucitación inicial en tierra

Una vez en tierra la persona debe colocarse posición supina (boca arriba) con la cabeza y el tronco al mismo nivel. y realizar la valoración primaria y actuar en consecuencia según el protocolo estándar de Soporte Vital Básico.
El paro cardíaco debido al ahogamiento está causado por la falta de oxígeno, por ello es importante que en el protocolo de RCP se siga la secuencia ABC (Apertura vía aérea>ventilación>compresión) en lugar de comenzar con las compresiones (secuencia ACB), comenzando con 5 respiraciones iniciales y continuando con 30 compresiones, y manteniendo la secuencia 2-30 (2 respiraciones por 30 compresiones) hasta que aparezcan signos de vida, el Socorrista no pueda continuar con la RCP o llegue el servicio médico de emergencia.
La complicación más frecuente durante una RCP es la regurgitación del contenido estomacal, que ocurre en más del 65% de los casos en que sólo se requiere ventilación y en el 86% de los que requieren masaje y ventilación. No debe realizarse ningún intento por expulsar el agua de las vías aéreas por que demora el inicio de la RCP y por que incrementa el riesgo de vómito, con un aumento significativo de la mortalidad.


La traducción y el resumen han sido realizados por Luis Miguel Pascual, Director Técnico-Docente de la Escuela Segoviana de Socorrismo, con el único objetivo de facilitar el acceso y la difusión de la información técnica relevante a los Socorristas y Profesionales del mundo del Salvamento Acuático y la Escuela Segoviana de Socorrismo lo pone a disposición de esta comunidad sin ánimo de lucro ni interés comercial alguno. 
Para respetar los derechos de propiedad intelectual, debe citarse siempre la procedencia del material. El artículo original puede consultarse en este enlace.

lunes, 30 de enero de 2012

Cuatro fallecidos en la Playa de Orzán.



Fuente y Fotografía: El Mundo,es

Un fuerte dispositivo de salvamento, que busca a cuatro personas -un civil y tres policías nacionales- desaparecidas en la playa coruñesa del Orzán, ha logrado recuperar el cuerpo de una de ellas, informaron fuentes de Protección Civil. Las cuatro personas eran menores de 40 años.
El cuerpo localizado corresponde a uno de los tres agentes de la Policía Nacional que se lanzaron al mar para intentar socorrer a un joven. El agente se llamaba Javier López López, estaba casado, tenía 38 años y era de A Coruña. Los otros dos policías responden a las iniciales de J.A.V.V., de 34 años de edad, y R.M.L., ambos originarios de Lugo.
El cuerpo del fallecido fue localizado a las 8.45 horas por la embarcación 'Salvamar Mirfak' en la zona del Obelisco Millenium, donde estaba el helicóptero de Salvamento Marítimo.
Fuentes del operativo buscan todavía al joven desaparecido, que estaría acompañada por dos amigos que sí lograron salir del agua y dar la voz de alarma. Uno de ellos es un estudiante Erasmus de procedencia eslovaca, mientras que el segundo es un joven español que ha sido ingresado con síntomas de hipotermia en el Complejo Hospitalario de A Coruña.
Los desaparecidos son un joven que se metió en el agua para bañarse tras una fuerte ingesta de alcohol y no conseguía salir por sus propios medios, y tres miembros de la Policía Nacional que se adentraron en el mar para auxiliarle. Las primeras informaciones indican que el joven participaba junto a otros amigos de una fiesta, con motivo del festivo de los estudiantes, Santo Tomás de Aquino.
La alerta la comunicó el 112 al Centro de Coordinación de Salvamento a las 5.02 horas para movilizar al helicóptero 'Helimer 210', la embarcación 'Salvamar Mirfak' y una patrullera de la Guardia Civil.
El alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, que se ha trasladado a la playa para seguir las labores de rescate, ha explicado que dos policías intentaron ayudar al joven sobre las 5.30 horas de esta madrugada y que, "al tener dificultades dado el mal estado de la mar, un tercer compañero también entró en el agua".
Fue entonces cuando una ola arrastró mar adentro a los tres agentes, por lo que se montó un importante operativo de rescate en el que también participan dotaciones policiales y de bomberos.
En declaraciones a Radio Nacional, el responsable de la Policía en Galicia, Luis García Mañá, ha señalado que "el mar está en unas condiciones tremendas, con olas que llegan casi hasta el paseo marítimo y tememos que el resultado pueda ser fatal", ha señalado el responsable policial".

Comentario Editorial:
En primer lugar, manifestar nuestro pesar y condolencia por los fallecidos.
En estos dias y dadas las dramáticas circunstancias qye han concurrido en este suceso, se pueden oir diversos comentarios tratando de dar sentido al trágico suceso de la playa del Orzan. Muchos de esos comentarios, respaldados por un análisis objetivo de la situación, afirman que aunque heroico, fue inadecuado que los agentes entrasen al agua a intentar rescatar a los jóvenes exponiéndose a un riesgo excesivo. 
Incluso a aquellos que siempre nos ha apasionado el mundo del socorrismo, nos puede resultar comprensible la sensación que se tiene en esos momentos, sabiendo el riesgo que corres, decides "lanzarte" aunque puede que no debas, aunque nuestra primera regla siempre sigue siendo: "mejor un ahogado que dos".
Esa sensación que tiene, por ejemplo, un bombero cuando se adentra en un edificio a punto de derrumbarse; que hace que un socorrista se lance a por un ahogado sin ayuda de material de rescate; o que cualquiera que pertenezca a cuerpos de emergencias intevenga en situaciones límite, proviene de un deber de garante que no tienen otros colectivos y de una motivación interna que va más allá de un salario o una obligación lanoral. Todos se lanzarán a "auxiliar y proteger cuando sean requeridos por alguien estén o no de servicio en cualquier tiempo y lugar" tal y como rezan los Principios Básicos de Actuación del Cuerpo Nacional de Policía.
El balance que podemos hacer desde la Escuela Segoviana de Socorrismo es doble. En primer lugar, avanzar en la necesidad de concienciar a los ciudadanos acerca de los peligros que rodean al medio acuático y la incompatibilidad entre determinadas prácticas o conductas y el agua. Y segundo, seguir formando a los profesionales que velan por nuestra seguridad, incluídos los Socorristas de salvamento acuático, ya no solo técnicamente, sino también psicológicamente para que cuenten con más recursos a la hora de valorar las situaciones de riesgo y el riesgo que deben asumir en su intervención.

jueves, 15 de septiembre de 2011

AETSAS presente en el desarollo del decreto que regulará el socorrismo en Galicia.


Fuente y Fotografia: Fado de Vigo
La Academia Galega de Seguridade Pública (Agasp), con sede en A Estrada, celebró el pasado 14 de Septiembre la primera reunión con representantes de diferentes colectivos de cara a la confección del decreto que regulará el ejercicio profesional del socorrismo en instalaciones acuáticas y espacios acuáticos naturales en la comunidad. En la reunión presidida por el director de este centro autonómico, José Carlos García Bouzas, participaron representantes de la Federación de Salvamento e Socorrismo de Galicia, Cruz Roja y la Asociación Española de Técnicos en Salvamento y Socorrismo Acuáticos (AETSAS), asociación a la que pertenece la Escuela Segoviana de Socorrismo como representante en Castilla y León.
García Bouzas señaló la activa participación de todos los presentes en esta reunión, indicando que en el transcurso de la misma se abordaron temas relativos a las pruebas de habilitación convocadas por la Xunta como un requisito imprescindible para pode ejercer el socorrismo, así como la adaptación de la futura formación a lo establecido en los certificados de profesionalidad, con el fin de que en un futuro sea preciso contar con este certificado para poder presentarse a las pruebas de habilitación.
El director de la Agasp tiene previsto continuar trabajando de cara a la confección de este decreto a través de una nueva reunión. Esta vez será con los coordinadores del servicio de socorrismo en diferentes playas de Galicia, además de con miembros de grupos de investigación en actividades acuáticas y socorrismo en universidades gallegas. El nuevo decreto otorgará a los socorristas acuáticos el reconocimiento de su carácter profesional, estableciendo cuál debe ser la formación mínima obligatoria con la que deben contar.

miércoles, 31 de agosto de 2011

La ESS invitada a la 2011 Lifesaving Research Conference, Dublin 22 a 24 de Septiembre.

La Escuela Segoviana de Socorrismo participará el próximo mes en la 2011 Lifesaving Conference, congreso que se celebrará en Dublín los días 22 a 24 de Septiembre organizado por The Lifesaving Foundation, una organización irlandesa dedicada a "la protección de la vida humana, la promoción de la educación técnica en salvar la vida, la seguridad del agua y salvavidas para el público en general en Irlanda o en otro lugar y para promover el auto-rescate, salvamento, reanimación y primeros auxilios". 
Este Congreso ha convocado en sus diferentes ediciones a a una larga lista de personalidades y primeras figuras expertas en Socorrismo y Prevención de los Ahogamientos. En el programa de esta edición hay autores como: Statis Avramidis, Robert Stallman, Stephen Langendorfer, Joost Bierens, Kevin Moran, o Martin Barwood, por citar los más relevantes.
La Escuela Segoviana de Socorrismo ha sido invitada en esta edición a participar para presentar la línea de investigación que desde hace varios años mantiene sobre prevención y detección precoz de personas en riesgo de ahogamientos, que ha suscitado un gran interés en el comité científico por su novedad y que presentará el Director Técnico Luis Miguel Pascual, bajo el tírulo: "Detección temprana de una persona en riesgo de ahogamiento", "Early detection of a person at risk of drowning", acompañado de una selección de videos demostrativos de las técnicas desarrolladas por la ESS en este programa.

Más Información:
La documentación de la conferencia de 2010 (pdf en inglés) puede descargarse en este enlace.
Folleto informativo
Programa de actividades y conferencias del Congreso

domingo, 28 de agosto de 2011

Reportaje sobre prevención de ahogamientos con la ESS en los informativos de La Sexta.


Fuente: El Adelantado
La Escuela Segoviana de Socorrismo (ESS) es una de las agrupaciones que más ha profundizado este verano en el tema de la seguridad en el Pontón Alto. Pero no la única. Además de las múltiples instituciones políticas que han intervenido en el debate -en ocasiones, sin que estuviera claro sobre cuál de ellas recaía la responsabilidad-, ahora se une la prensa a nivel nacional. La Sexta filmó ayer el simulacro de salvamento que llevaron a cabo miembros de la Escuela Segoviana de Socorrismo, para una producción sobre las características y problemas del baño en este tipo de entornos naturales.

Según afirma Luis Miguel Pascual, director técnico y docente de la ESS, ya otros años se han realizado prácticas similares en el Pontón. “Nos parece importante para consolidar la formación de los socorristas el haber realizado algún tipo de actividad en el medio natural. Un socorrista tiene que saber desenvolverse en un entorno no habitual para él”.
Para la actividad, la ESS utilizó todo el material de rescate que podría resultar necesario para salvar a un ahogado en este entorno: boyas torpedo, salvavidas o brazos de rescate, entre otros objetos. En las prácticas la Escuela se utilizaron muñecos, pero también participaron personas en el rol de ahogado. Y es que hay factores que no pueden tenerse en cuenta si no se practica con una víctima de carne y hueso.
El simulacro sirvió a las cámaras de La Sexta para ilustrar el problema del baño en los pantanos, pero además los socorristas segovianos no perdieron la oportunidad de explicar los peligros que esta actividad entraña. Como recuerdan cada fin de semana con su campaña de prevención e información ‘Pon todo de tu parte’, los márgenes del embalse no están acondicionados -en especial, hay mucha caída en la parte más cercana a La Granja-, el fondo está muy profundo -en ocasiones incluso a poca distancia de la orilla-, hay corrientes, el fondo tiene piedras que no se ven desde la superficie, entre otros muchos inconvenientes.

Esta campaña comenzó a finales de julio, y busca fundamentalmente aconsejar a los excursionistas, puesto que muchos desconocen los problemas del baño en el embalse. Además, mayoritariamente no saben que desde su puesta en funcionamiento, en 1993, han sido varias las personas que han perdido la vida en las aguas del Pontón. El accidente mortal más reciente se produjo este mismo verano; el pasado 18 de julio, un joven dominicano de 22 años se ahogó en el embalse.
Según se ha recordado en numerosas ocasiones desde la ESS, la rapidez con que se intervenga en situaciones de este tipo es un factor fundamental. Aunque se ponga en marcha un enorme dispositivo, de poco sirve si es diez minutos después de que la víctima haya comenzado a ahogarse. Ahí reside el valor del simulacro: comprobar realmente cuánto tiempo se emplea en el salvamento.

Ver el video del Reportaje en la web de La Sexta.

martes, 23 de agosto de 2011

XXXIII Travesía del Mar de La Granja de San Ildefonso.

Como ha venido haciendo desde su fundación, la Escuela Segoviana de Socorrismo ha participado este martes en la XXXIII edición de la Travesía del Mar de La Granja.
Colaborando con los organizadores, La Peña La Berza y la Agrupación de Protección Civil del Real Sitio, que aporta el material y el operativo de soporte sanitario, un equipo de Socorristas de la Escuela, con la coordinación del Director Técnico, asesoró a la organización, inspeccionó las zonas de entrada al agua y colaboró activamente en la vigilancia por la seguridad de los participantes durante el desarrollo de las distintas series.

Como ya ocurriera en otras ediciones, la principal dificultad ha sido la altura del agua hasta el borde, aproximadamente de 1,30 metros, lo que dificultaba la seguridad de los participantes que se han ido parando por cansancio u otros motivos al no poder sujetarse en las paredes del estanque. Con la ayuda de las piraguas y el material de salvamento, se ha ayudado a los participantes a llegar al borde y a salir del agua con seguridad y sin mayores consecuencias.

La longitud del Mar, aproximadamente 280 metros y la práctica imposibilidad de poder agarrarse al borde hace que algunos nadadores se asusten o cansen con facilidad y es corriente que en los primeros 50 ó 100 metros haya abandonos, especialmente en las categorías inferiores, algo que el operativo de seguridad, con dos piraguas dentro del agua y 5 personas en el borde con material de rescate han solventado sin mayores dificultades. En esta ocasión, además, la temperatura del agua ha sido mucho más benigna que en anteriores ediciones, lo que tambíén ha contribuido a hacer más llevadero el esfuerzo de los participantes, un total de 118.

Participación de Socorristas.

En esta prueba, considerada la "reina" de la natación segoviana, no es habitual que participen muchos Socorristas, que en estas fechas están ocupados en las instalaciones y piscinas segovianas, aunque en esta ocasión si hubo varios que participaron. Podemos destacar que Mayte Bernabé se impuso en la categoría senior femenina y Alvaro de Pablos volvió a repetir su tercer puesto del pasado año en la categoría Juvenil. El Director Técnico de la Escuela, Luis Miguel Pascual, ganador en varias ediciones, tuvo que conformarse esta vez con la quinta plaza en la categoría senior.

Clasificaciones

Alevín Femenino
1 - Isabel Llorennte de la Fuente
2 - Paula Gómez de Frutos
3 - Mercedes Martín

Alevín Masculino
1 - Israel González Merino
2 - Joel Yague
3 - Rodrigo Garcia Martin

Infantil Femenino
1 - Blanca Merino Nuñez
2 - Ines Martín
3 - Claudia Calderón

Infantil Masculino
1 - Guzmán Tabanera Cubo
2 - Javier Sevillano
3 - Juan Queipo del Llano

Cadete Femenino
1 - Isabel Merino
2 - Andrea Muniesa

Cadete Masculino
1 - Sergio de Frutos de Pablos
2 - Pablo Martín Llorente
3 - Sergio Jiménez

Juvenil Masculino
1 - Ignacio Aldana Villamañana
2 - Gustavo Tabanera Cubo
3 - Alvaro de Frutos de Pablos
(No hubo participación en Juvenil Femenino)

Senior Femenino
1 - Mayte Bernabé Guerra
2 - Maria Pilar Ruiz Gómez
3 - Lorena García García

Senior Masculino
1 - Javie Pinto Sanz
2 - Claudio Sánchez Alonso
3 - Miguel Angel Cano

Veteranas Femenino
1 - Paula Toledo
2 - Teresa Barbadillo
3 - Milagros Ayuso

Veteranos Masculino
1 - Juan José Rubio Palacios
2 - Javier Sánchez
3 - César Romera

Cursos de Socorrismo, 2026

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